abril 4, 2019

Tratamientos Madera

La durabilidad  de la madera, incluso de las más resistentes, no impide por sí sola el deterioro causado por agentes bióticos o atmosféricos.

Las pérdidas se  cifran en gran número de millones de Pesetas, además de los peligros derivados de la falta de resistencia mecánica, causada por el ataque de insectos a la madera de sustentación puesta en obra, tal como pilares, vigas, soliverías, etc. …

Estas circunstancias pueden evitarse con la aplicación de un determinado producto y sistema.

La madera tratada adquiere un factor de durabilidad que la hace altamente competitiva con respecto al resto de materiales industriales, por su innumerable cantidad de prestaciones, además de su nobleza y presencia.

La madera es un material muy utilizado en la construcción de edificios, suelos y muebles; que ofrece muchas ventajas con respecto a otros materiales de construcción, pero al ser de origen natural, está expuesto a ser atacado por varios factores.

 

Externos:        Humedad, fuego, insolación y cambios bruscos de temperatura.

Biológicos:     Insectos y hongos xilófagos (que se alimentan de madera).

 

Existen muchas especies de insectos xilófagos, siendo los más comunes en esta zona: carcoma, polilla, hilotrupes, termitas, etc…

Los daños que causan los insectos son débiles al principio, pero cuando no se realiza ningún tipo de tratamiento, pueden destruir la madera hasta el punto de provocar la caída de los edificios.

Hay que distinguir dos formas de ataque, en función de los insectos causantes:

 

Termitas:

Son de aspecto parecido a las hormigas, y tienen sus nidos bajo tierra; entran en la madera de las casas que se encuentran en contacto con la tierra. Una vez dentro de la estructura van comiendo la madera, haciendo galerías, hasta conseguir destruir toda la madera. Su presencia se detecta en primavera (se pueden confundir con hormigas con alas).

Carcomas y otros insectos:

A diferencia de las termitas, no construyen nidos, sino que ponen los huevos en las grietas de la madera, y la larva (gusano blanco) es la que va comiendo el interior de las vigas y muebles. Cuando se hacen adultos salen al exterior a través de unos agujeros que perforan la madera. Esta salida se produce durante la primavera-verano.

¿Cómo sabemos si la madera está atacada?

Tendremos que observar alguna de estas señales: agujeros, serrín, ruidos dentro de la madera, suelos hundidos, insectos muertos junto a las ventanas, etc. …

 

Cuando detectamos el problema es necesario realizar un trata-miento curativo preventivo de toda la madera. El tratamiento debe ser realizado por una empresa especializada, que demuestre su experiencia y ofrezca garantías.